Seguidores

miércoles, 30 de octubre de 2013

Olvida(r)te.

Y te plantas a ciertas alturas de la vida y te preguntas qué clase de camino es el que debes seguir. 
Te quedas parada. Pensando. Y mientras tanto, vas consumiéndote. 
Coges un cigarro, lo enciendes, lo fumas, lo apagas.
 Y vuelta a empezar.
 Todo sigue como al principio. El humo no ha hecho que tus problemas se vayan.  Es más: has perdido siete minutos de tu vida. 
Pero ya da igual, porque te van quedando cada vez menos minutos de cordura desde que todos decidieron dejarte vacía al mismo tiempo. 
"Dime ahora que te llena, que te lo traigo, porque cada vez veo que te vas consumiendo mas deprisa y yo no puedo perderte tan rápido" me dijeron una vez.  
Pero eso no importa,  por que estás perdida, y rota. Más rota que perdida incluso. Y eso es peor que no encontrarse, porque si no sabes donde estás, al menos viene alguien a dar contigo. Si estás rota, te sustituyen. Y se olvidan de ti. 

Y sí, me da miedo.

Me da miedo tu sonrisa. Tu boca. Tu forma de fruncir los labios. Me dan miedo tus ojos cuando me miras. Y cuando miras a otras. Me da miedo que no me elijas a mi teniendo más opciones (y mejores).
Me da miedo aburrirte, que cuando te canses de mi me rompas (más). Me da miedo cómo me agarras por la cintura, tus abrazos. Me da miedo la sonrisa idiota que me sacas con cualquier tontería. Me da miedo asustarte. Me da miedo reírme muy fuerte, con mi risa tan sonora y odiosa. Me das miedo. Me da miedo caer. Me da miedo no ser suficiente. Me da miedo ponerme roja. Me da miedo tener vergüenza. Me da miedo tu forma de tratarme. Me da miedo tu mirada. Me da miedo tenerte cerca. Me das miedo.

jueves, 17 de octubre de 2013

-Hoy he estado con él.
-Sabes que eso no es bueno.
-¿Quién lo dice? Me siento viva cuando estamos juntos. Me siento realmente viva. 
-Pero, ¿te gusta como ver una puesta de sol o como quitarte los tacones después de una noche de fiesta?
-Es… como respirar. Quiero decir que no me gusta; es una necesidad. 

miércoles, 16 de octubre de 2013

+ Te quiero, cielo. - Yo también, princesa.


Estamos como siempre, ella y yo en la camilla del hospital. Todas las tardes des de que ingresó, a las cinco y media de la tarde, la voy a ver. No puedo pasar un día sin ella. Ya no sé que decirle para que pare de tener esa distorsión en la mirada. Ya lleva en el hospital unos tres meses. Anoréxia e intento de suicidio. Y pensar que yo le prometí que la iba a proteger. Que no dejaría que le pasase nada, absolutamente nada. Que le dije que la cuidaría y la mimaría. Que una princesa se merece eso y más. Y mirála. Rota; tanto por fuera como por dentro. Cicatrices; tanto por fuera como por dentro. El verla así me duele, el dolor me cala dentro, hasta lo más profundo de mi corazón. Suerte que llegue a tiempo a casa y antes de que muriera desangrada la pude llevar al hospital. Y tras estar una semana en la UVI y otra bajo observación, ya podía decir firmemente que estaba fuera de peligro. Fueron dos semanas de extrema angustia, donde yo, no paraba de besarla y abrazarla; por que nunca sabes cuando puede ser la última vez.Ella es preciosa, no os lo podéis imaginar. Y todo empezó por un puto niñato que no tenía otra cosa que hacer que meterse con mi pequeña.
+ Piensa; ¿vale la pena seguir viviendo? Ya te lo digo yo: no.-sus ojos brillan, están húmedos.- 
-Puede ser, pero la muerte es la vía fácil y tu de cobarde no tienes nada.
+ Ya no estoy tan segura... ¿No me ves? ¡Mira mi cuerpo! ¡Mira mi puto cuerpo, joder! Nunca seré perfecta...
- ¿Y para que serlo? ¿Para que ser perfecta? ¿Acaso yo por que seas perfecta te voy a querer más? No. Te voy a contar un secreto que una vez mi abuelo me lo dijo. Pero me tienes que prometer que no se lo dirás a nadie, confío en ti.
+ Te lo prometo. Sabes que lo que digo, lo cumplo.
- Pues mi abuelo, me dijo un día, que las personas perfectas no existen. Que tan sólo existen las personas perfectas para otras, ¿me entiendes? Tu eres perfecta. Pero perfecta para mí. No puedo dejar que te vallas de mi lado, tendría que estar loco para hacerlo, ¿no crees? Sólo quiero que te veas con mis ojos, por un segundo y no volverás a sentir un sólo complejo; ni por tu físico ni tu aspecto. Quiero que seas la misma que hace tres meses y cinco días, eras. Tu sonrisa no estaba apagada, como ahora. Tu sonrisa iluminaba a diestro y siniestro; me incluyo. Por favor, vuelve a ser la que eras. La que veía el vaso medio lleno y la que sacaba el aspecto positivo a todo. La que me daba esos besos con sabor a Nesquik por las mañanas y la que se miraba al espejo diciéndose a si misma: me voy a comer el mundo. Siempre que hacías eso, yo pensaba: tranquila, que de comerte a ti, ya me encargo yo. Y pensar que ahora no comes nada. Ni si quiera me comes a mi, a besos. Por favor, vuelve. Saldremos de esto juntos, pero necesito tu ayuda. Solo no puedo. - mientras des de mis ojos, salían todas las lágrimas que había intentado ocultar des del principio. Y no cesaban.
+ Lo siento.
- ¿Por qué?
+ Mírate. Lloras. Yo prometí hacerte feliz como la que más. Y no lo eres.
- Sonríe y yo seré feliz. Recuperate y yo seré feliz. Besame y yo, seré feliz.
+ Por ti. Sólo por ti y sólo junto a ti lo podré hacer. No me abandones.
- Nunca lo he hecho y nunca lo haré. ¿Recuerdas? Para las buenas y para las malas.
+ Te quiero, cielo.
- Yo también, princesa. 

domingo, 13 de octubre de 2013

El quizá ni te recuerde mientras tu perderás el tiempo pensando en él.

Sigues con tu vida porque es lo que toca, porque no hay más remedio..pero llega el día en que ves con tus propios ojos que él ha sido capaz de seguir con su vida. Ves como alguien que no eres tú que le está haciendo reír, ver que ya te ha superado y que no te necesita. Y por mucho que siempre digamos que somos felices si la persona que quieres lo es aunque no sea contigo, jode igual. Jode muchísimo. Lo observas detenidamente y te das cuenta de que casi habías olvidado como era la forma de su sonrisa. E inconscientemente cierras los ojos queriendo que esa imagen suya desaparezca y al mismo tiempo dejas ir todo el aire de tus pulmones. Y ni siquiera te habías dado cuenta de que habías dejado de respirar al verlo, como tampoco te habías fijado en como ha aumentado el ritmo de los latidos de tu corazón. Pensabas..pensabas que al verle, él no tendría aun ese efecto en ti y..estabas tan equivocada. Es tan grande el mundo y lo cabrón que es a veces que te obliga a encontrarte con fantasmas del pasado. Notas algo húmedo en la mejilla y acercas tu mano porque automáticamente las lágrimas han salido solas, y es justo ahí donde descubres que su recuerdo aun duele, que te importa, que le quieres..¿y él? El quizá ni te recuerde mientras tu perderás el tiempo pensando en él, en que vuelva..pero eso nunca pasa. 

¿Y si no vuelve?

-Te enamoraste.

-Pero no quería hacerlo.- le dije.

-Eso aparece de la forma más inesperada.- me miró.- Cuando menos lo buscas y cuando crees que no necesitas a nadie..entonces aparece. ¿No estabas feliz de haberlo encontrado.

-Claro que sí, después de haber buscado durante tanto tiempo a alguien como él, me rendí y empecé a creer que no existía nadie para mi.

-Hasta que lo conociste.- me miró sonriendo.

-¿Y ahora qué?- le dije.- ¿Ahora que se ha ido que se supone que tengo que hacer, eh?- suspiré.- Nos empeñamos en encontrar a alguien cuando más sola te sientes, y en ese momento ni se te pasa por la cabeza que una vez que lo encuentres, puede desaparecer en un abrir y cerrar de ojos. 

-Tu creías que no se iría, ¿no?- me preguntó.

-Creo que cuando queremos a alguien vivimos en un miedo constante de perderlo pero siempre mantienes la esperanza y crees firmemente que ésta vez no se irá.

-Pero se van.- me confirmó ella. 

-Sí, se van como si nada, te dejan sola mientras tú solo puedes preguntarte una y otra vez lo mismo.- le dije.

-¿El qué?

-Te preguntas constantemente, '¿porqué?'- le miré.- ¿Porqué a mi? ¿Porqué se fijó en alguien como yo? ¿Porqué se fue? ¿Porqué no vuelve? ¿Porqué sigo esperándolo? ¿Porqué le quiero? 

-Y nunca encuentras respuesta, ¿no?

-Nunca.- le dije.- De la misma forma que nunca dejas de esperarle, de tener esa mínima esperanza de que vuelva. Nunca dejas de quererle, siempre intentas olvidarle pero al fin y al cabo te das cuenta de que no sirve de nada. 

-¿Y qué se supone que se hace mientras le esperas?

-Buena pregunta.- le dije.- Yo de vez en cuando me tumbo en la cama y me pongo a recordar esos días en los que me despertaba y al girar la cabeza en la cama, lo encontraba a él con media sonrisa, dormido, podía tirarme horas viéndolo solamente respirar. Después recuerdo como intentábamos hacernos el desayuno y al final acabábamos comiéndonos a besos en la cocina. Me pongo a pensar en todas esas veces que salía a la calle agarrada de su mano o quizá aquel momento en el que se detenía en medio de la calle fingiendo que le pasaba algo y al mirarle me robaba otro beso que me hacía reír como una estúpida enamorada.- me miró.- Que al fin y al cabo es lo que era.- sonreí.- Y recuerdas todo eso para cuando él vuelva, volverlo a vivir.

-¿Y si no vuelve?- preguntó.

-Eso es lo más probable.- le miré seria.- Si no vuelve.- suspiré.- Tendré que seguir con mi vida como si todo lo que te he dicho no lo hubiese vivido.

-¿Y porqué tienes que fingir que no lo has vivido?

-Porque a veces pienso que si finges que algo no ha pasado, duele un poco menos. 

-Pero el dolor es algo que se va, ¿no?- preguntó.

-El mío aun no se ha ido.- le dije.- Ni siquiera sé si se irá. A veces quiero que permanezca ahí para darme cuenta de que él ha existido y no ha sido producto de mi imaginación, aunque después pienso que alguien como él no podía ser solo imaginación..-le expliqué.- Otras veces deseo que se vaya ese puto dolor y así seguir con mi vida.

-¿Podrás seguir con tu vida?- digo ella.

-No lo sé.- pronuncié y me tembló la voz.- Aunque siga siempre pensaré que me falta algo.

-Él, ¿verdad?- preguntó como si no fuera obvio. 

-Él. 

viernes, 11 de octubre de 2013

'Contigo le gané un pulso al universo.'

Esta vez estoy dispuesta de mi corazón arrancarte, estoy cansada de derrochar lágrimas que no me llevan a ninguna parte. Tengo mucho que aprender de mi gran error, ojalá existiese una goma para borrar los errores de la vida. El tiempo sigue avanzando, yo estoy vacía sin ti, mientras... yo seguiré llorando, al menos hasta que te importe verme sufrir. Quizá nunca nos dimos lo que queríamos pero a mi contigo me sobraba, eras mas de lo que quería, mi corazón tenia mucho desorden y alguna que otra herida, así que, se conformaba con poca cosa, pero tu llegaste a mi, y ocupaste cada parte de mi ser. Dicen que nada es eterno, que el amor se acaba... yo en ocasiones pensé que eras el amor de mi vida, pero veo que en nuestro libro de amor, ya no quedan palabras. Seré fuerte, pero mi corazón es muy frágil, una parte de mi cerebro me dice que te olvide, la otra que luche por ti, mi corazón esta gritando, ¿Quieres oírlo? no para decir te quiero... espera espera, ahora me está susurrando tu nombre... maldito corazón, no te arranca de mi, sigues clavado ahí, yo solo quiero que venas aquí, que me seques las lágrimas y me levantes. Solo quiero que me ames como antes, que me susurres al oído todo aquello que un día me dijiste... seré pequeña, pero contigo le gané un pulso al universo.

- Ahora ya lo sabes, nadie ha amado tanto como yo te quiero a ti.

+ Conozco sólo una excepción.


miércoles, 9 de octubre de 2013

¿Te quedarías conmigo?

- ¿Te quedarías conmigo?

- ¿Quedarme contigo? ¿Para qué? Míranos, ya estamos peleando.

- Pues, eso es lo que hacemos. Pelear. Tú me dices cuando soy un arrogante y yo te digo cuando eres una pesada insoportable. Lo cual eres, 99% del tiempo. No me importa lastimarte. Me lo devuelves al instante y regresas a hacer la misma cagada.

- Entonces ¿qué?

- Así que no será fácil, será difícil. Y tendremos que echarle ganas cada día, pero quiero hacerlo porque te quiero. Quiero todo de ti, para siempre, tú y yo. Cada día. ¿Harás algo por mí? Por favor imagina tu vida. 30 años desde hoy. 40 años desde hoy. ¿Cómo se ve? Si es ese tipo pues vete, ¡vete! Te perdí una vez, creo que podría hacerlo de nuevo, si supiera que es lo que realmente quieres. Pero no tomes el camino más fácil.

- ¿Cuál? No hay manera fácil, no importa lo que haga, alguien se lastima.

- Deja de pensar en lo que quiere todo el mundo. Deja de pensar en lo que quiero yo. En lo que quiere él o en lo que quieren tus padres. ¿Qué quieres tú?

viernes, 4 de octubre de 2013

'...De serlo todo, a simples desconocidos'.

Esta mañana desperté pensando que aún seguías a mi lado. Giré mi cabeza preparada para observar cómo dormías, y el mundo se derrumbó de nuevo. Todo no había sido un sueño, te habías ido, y eso era todo. Me levanto, y me preparo algo. Junto con un café cálido me apoyo en el reposo de la ventana, mientras suspiro y pienso. Recuerdo aquellos momentos tan llenos, tan efímeros... Y otra vez vuelve esa sensación de vacío en mi interior. No puedo seguir así, todos dicen que debo pasar página, pero no se dan cuenta, que tu recuerdo es más fuerte que todas esas cosas. Daría lo que fuera, cualquier cosa, por volver un instante a tu lado y revivirlo todo, incluso todos y cada uno de los errores que cometimos.
Supongo, que la culpa fue de los dos, pero creo que el dolor es sólo mío. No puedo evitar recordarte, no puedo evitar querer tenerte a cada momento... Supongo que la solución no es quedarse en casa, y encerrarse en el servicio mientras caen lágrima tras lágrima, pero a mi me ayuda.
Y esque cada día me hago la misma pregunta, ¿Qué nos pasó?, ¿Por qué ya no están esas caricias, esos besos, abrazos, y noches en las que se nos erizaba la piel? ¿Dónde se han quedado?. Sigo queriendo sentirte de nuevo, tenerte cerca, que el aliento sea lo único que quepa entre los dos. (...) Puede que tú también sientas algo de dolor, pero estoy segura de que una milésima de el que tengo yo dentro. Siempre miro mi teléfono, esperando una llamada, un simple mensaje. Algo, que pueda llevarme a ti.
Pero a veces, hay que olvidar lo que sientes, y recordar lo que realmente mereces. 

Fría, cansada, sin vida. Mi mente me controla y se llena de recuerdos. El pasado de abre a pasos de zarpazos, es imposible enterrarlo. De las veces que lloré con amargura, de aquel dolor intenso y profundo que me ahogaba, que me hizo sentir que no era nada. Voces, voces que dan vueltas en mi cabeza recordándome la mierda que fui, soy y voy a seguir siendo. Lágrimas que resbalan por mi rostro y dicen las palabras que jamás podré pronunciar. Es hora que mis ojos, que las gotas comiencen hablar. Apoyo, una palabra perdida que ha sido reemplazada por soledad y desolación. Miedo, miedo a enfrentar el mundo. Libertad, ¿cómo se sentía esto? me siento presa. Encarcelada por mi cabeza, por mis pensamientos. Es demasiado tarde para volver atrás. Tarde para reparar errores y mentiras pasadas. Esas heridas se quedarán en cicatrices. Cicatrices que jamás sanaran. Pensamientos desenfrenados que me llevan a la desesperación. Alma rota, corazón herido. Alma muerta, corazón de cenizas. Ayudas negadas. Desesperación por querer encontrar la salida y así es como salimos de una mierda para entrar en otra. Sólo espero que me salven. No sé de qué, pero que me... salven. No me dejes aquí en una "ciudad" tan muerta, sostenida tan alto en un hilo tan fino.