Que ella no quería consejos de nadie, que lo que necesitaba era uno de esos abrazos que te hacen olvidar toda la mierda que te rodea.
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viernes, 4 de octubre de 2013
Fría, cansada, sin vida. Mi mente me controla y se llena de recuerdos. El pasado de abre a pasos de zarpazos, es imposible enterrarlo. De las veces que lloré con amargura, de aquel dolor intenso y profundo que me ahogaba, que me hizo sentir que no era nada. Voces, voces que dan vueltas en mi cabeza recordándome la mierda que fui, soy y voy a seguir siendo. Lágrimas que resbalan por mi rostro y dicen las palabras que jamás podré pronunciar. Es hora que mis ojos, que las gotas comiencen hablar. Apoyo, una palabra perdida que ha sido reemplazada por soledad y desolación. Miedo, miedo a enfrentar el mundo. Libertad, ¿cómo se sentía esto? me siento presa. Encarcelada por mi cabeza, por mis pensamientos. Es demasiado tarde para volver atrás. Tarde para reparar errores y mentiras pasadas. Esas heridas se quedarán en cicatrices. Cicatrices que jamás sanaran. Pensamientos desenfrenados que me llevan a la desesperación. Alma rota, corazón herido. Alma muerta, corazón de cenizas. Ayudas negadas. Desesperación por querer encontrar la salida y así es como salimos de una mierda para entrar en otra. Sólo espero que me salven. No sé de qué, pero que me... salven. No me dejes aquí en una "ciudad" tan muerta, sostenida tan alto en un hilo tan fino.
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