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domingo, 13 de octubre de 2013

¿Y si no vuelve?

-Te enamoraste.

-Pero no quería hacerlo.- le dije.

-Eso aparece de la forma más inesperada.- me miró.- Cuando menos lo buscas y cuando crees que no necesitas a nadie..entonces aparece. ¿No estabas feliz de haberlo encontrado.

-Claro que sí, después de haber buscado durante tanto tiempo a alguien como él, me rendí y empecé a creer que no existía nadie para mi.

-Hasta que lo conociste.- me miró sonriendo.

-¿Y ahora qué?- le dije.- ¿Ahora que se ha ido que se supone que tengo que hacer, eh?- suspiré.- Nos empeñamos en encontrar a alguien cuando más sola te sientes, y en ese momento ni se te pasa por la cabeza que una vez que lo encuentres, puede desaparecer en un abrir y cerrar de ojos. 

-Tu creías que no se iría, ¿no?- me preguntó.

-Creo que cuando queremos a alguien vivimos en un miedo constante de perderlo pero siempre mantienes la esperanza y crees firmemente que ésta vez no se irá.

-Pero se van.- me confirmó ella. 

-Sí, se van como si nada, te dejan sola mientras tú solo puedes preguntarte una y otra vez lo mismo.- le dije.

-¿El qué?

-Te preguntas constantemente, '¿porqué?'- le miré.- ¿Porqué a mi? ¿Porqué se fijó en alguien como yo? ¿Porqué se fue? ¿Porqué no vuelve? ¿Porqué sigo esperándolo? ¿Porqué le quiero? 

-Y nunca encuentras respuesta, ¿no?

-Nunca.- le dije.- De la misma forma que nunca dejas de esperarle, de tener esa mínima esperanza de que vuelva. Nunca dejas de quererle, siempre intentas olvidarle pero al fin y al cabo te das cuenta de que no sirve de nada. 

-¿Y qué se supone que se hace mientras le esperas?

-Buena pregunta.- le dije.- Yo de vez en cuando me tumbo en la cama y me pongo a recordar esos días en los que me despertaba y al girar la cabeza en la cama, lo encontraba a él con media sonrisa, dormido, podía tirarme horas viéndolo solamente respirar. Después recuerdo como intentábamos hacernos el desayuno y al final acabábamos comiéndonos a besos en la cocina. Me pongo a pensar en todas esas veces que salía a la calle agarrada de su mano o quizá aquel momento en el que se detenía en medio de la calle fingiendo que le pasaba algo y al mirarle me robaba otro beso que me hacía reír como una estúpida enamorada.- me miró.- Que al fin y al cabo es lo que era.- sonreí.- Y recuerdas todo eso para cuando él vuelva, volverlo a vivir.

-¿Y si no vuelve?- preguntó.

-Eso es lo más probable.- le miré seria.- Si no vuelve.- suspiré.- Tendré que seguir con mi vida como si todo lo que te he dicho no lo hubiese vivido.

-¿Y porqué tienes que fingir que no lo has vivido?

-Porque a veces pienso que si finges que algo no ha pasado, duele un poco menos. 

-Pero el dolor es algo que se va, ¿no?- preguntó.

-El mío aun no se ha ido.- le dije.- Ni siquiera sé si se irá. A veces quiero que permanezca ahí para darme cuenta de que él ha existido y no ha sido producto de mi imaginación, aunque después pienso que alguien como él no podía ser solo imaginación..-le expliqué.- Otras veces deseo que se vaya ese puto dolor y así seguir con mi vida.

-¿Podrás seguir con tu vida?- digo ella.

-No lo sé.- pronuncié y me tembló la voz.- Aunque siga siempre pensaré que me falta algo.

-Él, ¿verdad?- preguntó como si no fuera obvio. 

-Él. 

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