Seguidores

martes, 24 de septiembre de 2013

El joven de cuento que me hacía feliz.

Había una vez, un joven que con sus mágicos dedos creaba notas especiales, que encandilaban a cualquiera; con su voz, evadía del mundo; y con sus caricias, hacía volar. Tenía la capacidad de hacer ver más allá de un par de ojos marrones, o una boca que provocaba demasiado. Con una insistencia agradable hacía sonreír, y, sin ningún tipo de esfuerzo, conseguía hacer la persona más feliz del mundo a quien tenía a su lado. A quien le hacía sentir bien. Era yo la que estaba a tu lado. Eras tú, el joven de cuento que me hacía feliz.
       

No hay comentarios:

Publicar un comentario